Teoría de la comunicación. Parte 1
Propaganda y conocimiento entre guerras mundiales
Introducción
La vinculación entre propaganda y conocimiento resulta problemática porque esto supone que los argumentos anteriores, (la libertad de pensamiento en la sociedad de la información y la dominación de los partidos políticos sobre la sociedad por medio de la propaganda), son ciertos de forma absoluta. Incluso en nuestro presente.
El período de las guerras mundiales.
Si bien en la actualidad cuando hablamos de red de
información inmediatamente surge en nuestra cabeza Internet, la idea de
organizar mundialmente una red de información fue una aspiración de mucho
tiempo atrás. El antecedente más antiguo de este proyecto es la agencia de
noticias creada por el húngaro Charles Havas en 1825. Esta primera red de
información funcionaba, igual que la actual, a través de suscripción y los
primeros abonados al servicio de información fueron financistas, diplomáticos y
comerciantes.
A partir de esta fecha se organizan agencias de
noticias alrededor de Europa y Estados Unidos de Norteamérica y el resto del
mundo, potenciadas por la incorporación del telégrafo. Según Felipe T. B. de
Quiros[1],
para el año 1914, comienzo de la primera guerra mundial, las agencias
telegráficas europeas seguían siendo las únicas proveedoras de noticias a los
distintos medios periódicos del mundo. A pesar de que en Estados Unidos de
Norteamérica ya existían tres grandes agencias, estas sólo tenían alcance
nacional. Es decir estas agencias distribuían información a los medios dentro
de sus fronteras nacionales, pero no llegaban a los extranjeros.
Durante el transcurso de la primera guerra mundial las
agencias europeas ceden el terreno ganado. La agencia norteamericana “United
press” extiende su influencias hacia América del Sur y Japón, desplazando a
“Havas” y “Reuters” que había conseguido tener influencias en esas regiones.
También de origen norteamericano la “Associated press” comenzó a vender
información fuera del país. Finalizada la primera guerra mundial, que deja a
Alemania con graves problemas financieros de los cuales se recuperará rápidamente,
las agencias norteamericanas habían conseguido dominar todo el continente
americano, Japón, y disputaban con “Havas” y “Reuters”, el extremo oriente.
Como es posible sospechar los intereses sobre la difusión de información fue un gran negocio desde los comienzos de las redes de información. A la vez deja entrever que la relación, entre este proceso y la democratización del conocimiento, se encuentra atravesada por intereses económicos y/o geo-políticos. Algunos puntos nos pueden ayudar a argumentar en esta dirección. Estas redes de información, en primer lugar, se limitaban a las personas de negocios, sobre todo los nuevos negocios que empezaban a ser muy lucrativos a comienzos del siglo XX. En segundo lugar el único conocimiento que circulaba por estos medios eran datos financieros y económicos, solamente información. En otros términos, datos que sólo tenían el objetivo de mejorar la posición de las personas de negocios para diagramar emprendimientos y tomar sus decisiones empresariales. Finalmente podemos decir que esta información no tiene carácter de pública, ya que se encontraba limitada por los aranceles de la suscripción al servicio.
No se nos puede escapar el detalle de los orígenes
territoriales de estas primeras agencias.
La mayoría de los Estados nacionales que se habían consolidado a
principios del siglo XX tenían sus agencias de noticias que vendían información
dentro del territorio nacional. Pero como lo vimos, muy pocas agencias
nacionales tuvieron las posibilidades de cubrir territorios por fuera de sus
límites soberanos. No es casualidad que las agencias más importantes del siglo
XIX y XX tuvieron como centro nacional a Estados que intentaron o intentan
expandir su zona de influencia política y económica más allá de sus fronteras
soberanas. Havas fue la agencia de
noticias de Francia, Reuters (todavía una de las agencias de noticias más
importantes del mundo) es la agencia de
Después de la Primera Guerra Mundial, el proceso iniciado por las agencias de noticias, se complementará con otro. Un nuevo fenómeno se consolidaba para la década de los años ’20. “La comunicación masiva se impuso en las primeras décadas del siglo. Con la llegada de la radio, la década del ’20, la vida ya no sería la misma. El nuevo electrodoméstico ocupó un lugar central en el hogar. La familia se congregaba a su alrededor para escuchar sus programas favoritos o para enterarse de las últimas noticias. Información, entretenimiento, poder: una síntesis del fenómeno que empezaba a ser motivo de preocupación de los gobiernos y objeto de estudio de los investigadores.”[2]
La propaganda como instrumento de conocimiento. El
miedo a la invasión extranjera.
El período de entre-guerras, el tiempo que separa la
primera de la segunda guerra mundial, se organizan la mayoría de los organismos
estatales encargados de administrar la información y el conocimiento público en
las entonces principales potencias militares (ver entrevista a Noam Chomsky).
El más referenciado en la literatura, el Ministerio de Cultura y Propaganda
Alemán (creado el 12 de marzo de 1933). El Departamento de Agitación y
Propaganda (agit-prop) en la antigua URSS (creado en 1920), el Ministerio de
La administración
de la información no fue
característica exclusiva de este período. El poder de poseer los datos y
conocimientos en detrimentos de grandes sectores de la sociedad se pueden
rastrear desde los primeros pasos de la escritura. Recordemos, sino, los
antiguos monasterios que durante siglos fueron los depositarios y
administradores del conocimiento escrito. Durante mucho tiempo controlaron el
saber, y la interpretación de éste, en las sociedades antiguas o medievales,
gracias en parte al analfabetismo.
La administración
de la información del período de entre-guerras también tiene un recorrido
propio y una serie de variantes. Se puede elaborar una lista de medidas que va
desde la simple censura, a un modelo bastante más desarrollado y complejo, como
el de la propaganda. Si en la censura el objetivo es la prohibición lisa y
llana de ciertos contenidos por considerárselos inconvenientes, la propaganda
mejorará el control por medio de una re-definición en la administración de la información. Los aportes más significativos
para el estudio de la propaganda y sus objetivos son las consideraciones de
Joseph Goebbels, ministro de cultura y propaganda alemán durante la Segunda
Guerra Mundial. Goebbels sostenía que “La esencia de la propaganda consiste en
ganar gente para (nuestra) idea. (Y que esto se vea) de una forma tan sincera, tan vital que, al
final, sucumba ante ella de tal manera que ya no la pueda abandonar nunca”[3]
Entonces podemos decir que la función de la
propaganda, a partir del período de entre-guerras, fue la re-creación de lazos
sociales en las masas, y estos lazos son incorporados por medio de un entero
modo de vida nuevo. Vamos a entender por modo de vida, a todas las ideas,
religiosas, económicas, políticas, etc; que elabora un grupo personas como
justificación de sus prácticas en la vida social. La incorporación de esta idea funciona, por
medio de diversos mecanismos, hasta lograr en un período de tiempo relativamente
corto, el convencimiento de las masas de la realidad y necesidad de este modo
de vida. Por ejemplo en Alemania esta idea puede verse resumida en la
descripción de la Volksgemeinschaft
o comunidad orgánica, basada en la superioridad de la
raza aria, por la cual millones de alemanes decidieron adherir a los
fundamentos del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial.
Podemos decir entonces que el período que anticipa la Segunda Guerra Mundial, es el momento en el cual la propaganda se asienta como la última herramienta de administración de la información. El surgimiento de la propaganda, durante este período, incorpora a los instrumentos primitivos de control de la información, como la censura, otro elemento que es necesario destacar. Habíamos dicho, en otros términos, que la propaganda inscribe en la realidad de las masas un nuevo modo de vida. Sin embargo saltamos la parte del referente de este ejercicio. Durante este período, antes y durante la Segunda Guerra Mundial, la propaganda refleja este modo de vida desde el Estado. Es decir que el control de cómo interpretar a la sociedad de una Nación se encontraba bajo el dominio exclusivo y absoluto del Estado.
La teoría de la aguja hipodérmica.
Luego de finalizada la Primera Guerra Mundial, lejos
de recuperar la tranquilidad en la población por volver a las rutinas
cotidianas, se expande por todo Europa un escepticismo sobre las ideas de
progreso y de razón. Por otra parte este conflicto deja secuelas en algunos
países, como el proceso de
Ya en otros espacios vimos la teoría de aguja
hipodérmica como una de las primeras elaboraciones teóricas con respecto al
fenómeno de la comunicación. Esta teoría, como la conocemos hoy, nos proviene
de los estudios de comunicación realizados en los Estados Unidos de
Norteamérica. En los párrafos siguientes retomaremos el enunciado principal de
la teoría de la aguja hipodérmica, para intentar redescubrir cual es problema
que plantea dicha teoría, en los términos que hemos visto anteriormente en este
espacio.
La teoría de la aguja hipodérmica, que es posible resumirla en el siguiente enunciado “cada miembro del público de masas es personal y directamente atacada por el mensaje.” (Wright, 1975, 79)[4], consistió en una de las primeras formulaciones científicas sobre el fenómeno de la comunicación[5]. Pero es necesario aclarar que por el momento histórico del cual emerge, el período de entre-guerras, es una caracterización general del fenómeno. Con esto queremos decir que todavía la comunicación, como objeto teórico, aparecía como difusa/o. El problema que intentaba esclarecer en su enunciado se encontraba determinado por los peligros de la proximidad de una segunda guerra mundial. Es decir, la comunicación en tanto fenómeno emergente, se mezcla con las necesidades de controlar los efectos de la propaganda en la población de un territorio nacional, en este caso los Estados Unidos de Norteamérica. El investigador Mauro Wolf sostiene que la teoría de la aguja hipodérmica se puede considerar como “una teoría de y sobre la propaganda”.[6]
Por lo tanto la comprensión del fenómeno se encontraba
determinado por varios aspectos, en primer lugar el histórico-geográfico ya
señalado. En segundo lugar los orígenes de las observaciones del fenómeno, los
cuales son aportados desde varias disciplinas de distintos campos, desde la
psicología hasta la pedagogía y la sociología. Finalmente, quizás el más
importante, la descripción del fenómeno, que en un principio apuntaba a la
“comunicación de masas”. Es decir la intención en los planteos iniciales del problema
fue la “comunicación de masas” y no la “comunicación social” que es el fenómeno
general en el cual reconocemos, a la vez, nuestro objeto teórico actual.
Ahora, saldadas las condiciones que hacen emerger a la
teoría de la aguja hipodérmica, podemos
describir los problemas que plantea dicha teoría. Según el autor que seguimos
en esta unidad, Mauro Wolf, en esta teoría operan dos elementos destacables. En
primer lugar se asienta en una concepción de “sociedad de masas”. Por otro
lado, el modelo de comunicación que se intenta describir se encuentra dominado
por una teoría psicológica. Como se sabe, sobre estos dos aspectos, se elaboran
las críticas más contundentes a esta teoría. Bajo la concepción de sociedad de
masas que trabaja esta teoría, los individuos son problematizados de forma
aislada, anónimos, separados y atomizados. Es decir, esta teoría no reconoce
ninguna vinculación entre los sujetos de una sociedad, mas allá de la
exposición a un mismo mensaje elaborado por los medios masivos. Por otra parte
el modelo comunicativo descrito se encuentra influenciado por el conductismo en
psicología, que es la disciplina madre de esta teoría. Esta escuela traslada el
esquema de sus investigaciones, estímulo-respuesta, y lo convierte directamente
en un esquema comunicacional. De esta manera el individuo aislado de la
sociedad de masas acepta todos los términos del medio irradiado, y como
respuesta respondería consecuentemente con las intenciones del emisor.
No es necesario abundar en las críticas y las limitaciones de la teoría de la aguja hipodérmica. Sin embargo es necesario destacar que, a pesar de éstas críticas y del tiempo en que se han redefinido estos supuestos, es posible leer en la actualidad trabajos ensayísticos, de investigación o periodísticos determinados por esta concepción de la comunicación social. La idea de que los medios mienten en el trabajo periodístico es un ejemplo de que las concepciones de esta teoría siguen operando, en nuestras ideas actuales. Debida cuenta que la mentira para ser tal debe ser admitida como algo verdadero, es necesario contar con alguien que crea esta mentira de forma íntegra, sin discutir con otras personas estas concepciones. Como se puede apreciar la modificación de los modelos comunicativos en nuestra sociedad es aún una tarea que el ejercicio de la comunicación debe tomar como una empresa aún pendiente.
Andrés Collado, 2006
[1] DE QUIROS, Felipe Torroba
Bernardo, “La información y el periodismo”, Ed. EUDEBA, 1968.
[2] FERRARI, Germán, “La
comunicación. Principio, fin y dilema de los medios masivos” Ed. Longsellers,
Buenos Aires, 2001. pág. 18
[3] BARRERA, Carlos, “Al
servicio del poder”, Dossier: “El siglo de la información. La conquista de la
libertad.” En revista “La aventura de la historia”, número 18, Ed. Arlanza,
Madrid, abril del 2000, Pág. 28-35
[4] WOLF, Mauro; “La
investigación de la comunicación de masas. Crítica y perspectivas.”, editorial
Paidós Buenos Aires 1996. Pág. 22
[5] En honor a la constante
re-elaboración histórica de las teorías, deberíamos aclarar que “empezar” por
esta teoría es un supuesto de donde
parten la mayoría de las referencias bibliográficas. Con esto queremos dejar
abierta la posibilidad de que en otros trabajos se encuentren nuevos puntos de
donde comenzar la problemática de las teorías de la comunicación social.
[6] WOLF, Mauro; Ibidem. Pág. 23









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